El Estadio Departamental Américo Montanini fue el escenario del debut de Bucaramanga y Millonarios en la Liga BetPlay 2026-I.

El conjunto local dispuso un 4-2-3-1, con Sambueza como eje creativo y Pons como referencia ofensiva. Millonarios, por su parte, apostó por un 4-3-2-1, con Ureña, Mateo García y Stiven Vega sosteniendo el bloque medio.
El primer tiempo fue ampliamente favorable al Bucaramanga. Antes del minuto 10 ya había generado dos llegadas claras, explotando las falencias de una defensa azul frágil, una tendencia que se arrastra desde la pretemporada.
Millonarios recién logró acomodarse cerca del minuto 22, mutando por momentos a un 4-4-2, con Mackalister Silva cargándose a la izquierda. Aun así, el visitante mostró imprecisión y escasa elaboración. En contraste, el Leopardo fue vertical, intenso y dominante, apoyado en la conexión Sambueza–Londoño–Pons, que castigó constantemente la espalda de los volantes azules.
Con el 53 % de posesión al minuto 35 y varias aproximaciones, Bucaramanga chocó una y otra vez con Novoa, ya figura del partido. Sin embargo, en su única llegada clara, Millonarios fue letal: contra liderada por Mackalister, centro de Contreras y cabezazo de Vega para el 0-1 al minuto 41. Efectividad total en una primera parte adversa.
Balance del primer tiempo:
Millonarios: arquero determinante, defensa vulnerable, laterales conservadores, mediocampo en ajuste y atacantes aislados.
Bucaramanga: arquero sin margen de reacción, fondo sólido, mediocampo vertical y ataque intenso, pero con baja eficacia.
Para el complemento hubo retoques: Viveros por García en la visita y Gil por Salazar en el local. La tendencia se mantuvo: Bucaramanga insistente y profundo, mientras Millonarios se replegaba mejor con un 4-4-1-1, dejando a Contreras en soledad.
Tanto insistió el local que encontró recompensa. Jugada interior que terminó en un golazo de Flores desde fuera del área, un acto de justicia para quien más había propuesto. El empate le devolvió el impulso al Leopardo.
Al minuto 65, Pons dio vuelta al marcador tras una mala salida de Novoa que el goleador no perdonó. Todo quedaba en orden para el equipo que dominó el encuentro.
Ahí comenzaron a evidenciarse los problemas estructurales de Millonarios. Su ADN es la posesión y la creación, pero hoy la generación depende casi exclusivamente de Quintero (38 años), mientras Mackalister (39) no atraviesa su mejor momento. A esto se suma la ausencia de extremos que acompañen el ataque. La pregunta queda abierta: ¿quién le dará balones de gol a Leonardo Castro y Radamel Falcao cuando estén disponibles?
Un confundido Alberto Gamero rompió la línea de volantes al sacar a Victoria, quien había ingresado en el segundo tiempo y jugó menos de 20 minutos. En contraste, Leonel Álvarez ganó el duelo táctico con ajustes que hicieron ver cada vez más sólido a su equipo.
Millonarios cerró el partido intentando empatar, pero la falta de precisión fue protagonista.
Debut soñado para Bucaramanga, mostrando poderío ofensivo y enviando un mensaje claro en la Liga BetPlay: en mi casa es a otro precio.
Para la visita, mucho trabajo por delante, un discurso que se repite desde hace meses y que aún no se refleja en el campo.
Próximos partidos.
Llaneros vs Bucaramanga | 24 de enero.
Millonarios vs Junior | 25 de enero.


